Los microscopios de luz polarizada se utilizan para la
observación de sustancias birrefringentes.
Estos instrumentos tienen un cristal polaroide, denominado
polarizador, debajo de la platina que transmite luz polarizada
N-S, y otro denominado analizador, montado
en el tubo situado encima de la platina, que
transmite sólo la luz que vibra E-O. Cuando ambos
polarizadores se cruzan (situados a 90º
entre sí), se extingue la luz generada por el primer
polarizador y no se ve nada; sin embargo,
si la muestra presenta birrefringencia, se detecta y
la estructura birrefringente se ilumina sobre un
fondo oscuro.
Igualmente, los microscopios de polarización cuentan
con lentes Bertrand deslizantes para traer
el campo de visión de la sustancia birrefringente
al plano del ocular y, además, presentan
una hendidura accesoria para la inserción de
placas accesorias, compensadoras, entre el ocular y los
objetivos. Cada equipo se suministra con: placa
de yeso (1

),
placa de mica (1/4

)
y cuña de cuarzo, que se insertan a 45º
de las direcciones de vibración preferentes del
polarizador y analizador.
Tienen amplio uso en Petrografía y Mineralogía,
para minerales transparentes. En el laboratorio de histología
y anatomía patológica, permite determinadas
aplicaciones diagnósticas ya que numerosas estructuras
cristalinas, pigmentos, lípidos, proteínas,
depósitos óseos, depósitos de amiloide
etc. poseen birrefringencia.